Movimiento y actividad
Movimiento y actividad: ¿Cómo no "mimar" a tu Labradoodle?
Una de las preguntas más habituales que escucho de los futuros tutores es: "¿Podré hacer frente a este perro?" La respuesta es: Sí, siempre y cuando comprenda que su perro necesita un guía, no un entrenador personal.
Los Labradoodles australianos son principalmente perros de familia. Su mayor pasión no es correr en sí, sino estar cerca de ti. Independientemente de si está planeando ejercicios amateur en el jardín, un trabajo avanzado de olfato o un paseo tranquilo por el bosque, su perro estará encantado porque pasarán tiempo juntos.
La trampa de "Hansel y John": lo que enseñas es lo que cosechas
Hay una regla de hierro en la cinología: lo que John no aprende, Jan no podrá hacerlo. Si le enseñas a tu perro a vivir con un "subidón de adrenalina" desde que es un cachorro, lanzándole constantemente pelotas y palos y permitiéndole persecuciones interminables, criarás a un "atleta aficionado" que nunca tendrá suficiente.
Recordar:
- Un jardín no es un paseo: Dejar a tu perro solo en el jardín es un camino directo a la frustración. El perro no hará "ejercicio" allí. Por aburrimiento, empezará a "cazar" a los transeúntes, a cavar hoyos y a ladrar a los gatos. En lugar de un perro de familia, criarás un perro guardián con los nervios de punta.
- Problema de salto: Un cachorro que salta hacia los niños para saludarlos es adorable. Que un perro adulto de 25 libras haga lo mismo ya es un problema. El perro no se da cuenta de que ha crecido, simplemente repite el comportamiento que le enseñaste como una dosis de adrenalina.
El poder de la nariz y el silencio.
La nariz de un perro está hecha para trabajar. 20 minutos de olfateo intenso (trabajo de nariz, búsqueda de golosinas escondidas) cansan al perro más y más saludablemente que una hora de lanzar una pelota.
¿Cómo dosificar sabiamente tu actividad?
- Entrenamiento mental: Aprender a buscar objetos específicos o resolver acertijos para perros le brinda al perro una gran satisfacción.
- Caminata "Olfateando-Explorando": Deje que su perro lea el "periódico para perros". Caminar lentamente con la nariz pegada al suelo es un lujo para él.
- Silencio obligatorio: Después de cada juego emocionante, se le debe dar al perro algo para masticar o lamer (KONG congelado, zanahoria, masticable natural). Masticar libera endorfinas, que neutralizan la adrenalina. ¡Recuerda que los niveles altos de adrenalina pueden permanecer en la sangre hasta por una semana!
Salud física: protección de las articulaciones (regla de los 14 meses)
Éste es un tema en el que no hay lugar para compromisos. Incluso si tu cachorro tiene caderas genéticamente perfectas, puedes arruinarlas con un movimiento incorrecto.
- Cartílagos de crecimiento: En los Labradoodles australianos, el esqueleto se estabiliza alrededor de los 14 meses de edad. En ese momento, el cartílago aún no está fusionado permanentemente al hueso.
- Prohibición de correr: Nunca corras con tu perro (carreras continuas sobre superficies duras) hasta que tenga 14-15 meses. Corre el riesgo de sufrir daños articulares irreversibles.
- Evite volverse loco: Juegos como el "body check", en el que dos perros chocan a toda velocidad, los saltos repentinos detrás de una pelota o saltar desde un sofá alto: estos son los mayores enemigos de las articulaciones sanas.
Resumen
El Labradoodle australiano no necesita maratones. Necesita moderación, estabilidad y estimulación mental. Deja el jogging para cuando tu amigo sea mayor. Ahora concéntrate en construir un vínculo y aprender a descansar: esta es la lección más valiosa que puedes enseñarle.